Mis teléfonos celulares

Mitsubishi T200

Fue el primero que tuve, me lo vendió una amiga, ya era un aparato de medio uso, lo vendía porque alguien se lo había dejado empeñado. Lo compré en diciembre de 2001, nunca antes había tenido un celular, tampoco me moría de ganas por tener uno, pero lo vi como una buena oportunidad. Ya no recuerdo si me lo dio en $200.00 ó en $400.00 pesos mexicanos. Nunca supe por qué al salir de mi región asignada, en vez de la leyenda “Telcel PCS” la pantalla cambiaba a “Neutral”. Supuse que era precisamente por salir de mi región, pero el de mi jefa siempre decía “Neutral” dentro de su región, que es la misma que la mía. Lo dejé de usar hasta finales del año 2004.

Mitsubishi T200

Me gustaba:

  • Su recepción de señal, era bastante aceptable.
  • Poder mandar mensajes SMS fue una grata sorpresa, pensé que era un teléfono que sólo hacía y recibía llamadas.
  • ¡Era pequeño para la época! En ese entonces, la tendencia era a miniaturizar más y más los teléfonos celulares, y este terminal se veía moderno.
  • Sus menús estaban en castellano.
  • Teclado retroiluminado, en la total oscuridad lo podía usar sin problema alguno.

No me gustaba:

  • Pesaba casi lo mismo que su batería. (Eso sigue siendo un tema hoy en día; pero por otras causas).
  • Tenías que sacarle y meterle la antena, y se podía romper, en este punto seguía la moda impuesta por el Motorola StarTac de antena retráctil.
  • Sus tonos eran más bien bajos en cuanto a volumen, y no siempre lo escuchaba.
  • No vibraba; pero en esa época dicha característica estaba reservada a los terminales de “gama alta”.
  • Tenía pocos tonos y no le podía agregar más.

Nokia 1100

Fue mi segundo celular, comprado a finales de 2004, “ya era nuevo de paquete” y lo adquirí aprovechando el inicio de las rebajas en los precios de teléfonos celulares aquí en México. Ha sido uno de los mejores que he tenido, muy fácil de aprender a usar, su lámpara integrada era muy útil y traía juegos, así como un diccionario T9, de hecho, fue en este teléfono donde lo practiqué más. Lo usé menos de un año.

Nokia 1100

Me gustaba:

  • Su recepción, aunque por ser de señal GSM no podía competir con CDMA (que aún existía y funcionaba excelente), no era tan fácil que se perdiera la señal.
  • La lámpara.
  • Los juegos.
  • Su pantalla tenía mejor definición que mi celular anterior.
  • Su facilidad para limpiar el teclado.
  • Sus tonos eran fuertes.
  • Tenía modo vibrador.

No me gustaba:

  • Pocas opciones para agregarle tonos (aunque incluía un compositor que nunca usé).
  • Pantalla en blanco y negro (o mejor dicho, en verde y negro), ya existían bastantes teléfonos con pantalla a color por aquellos años.
  • Su modo silencioso no lo era: al recibir un mensaje con este perfil activado emitía de todos modos un pequeño tono, la pantalla se encendía por unos pocos segundos, y vibraba, no podías quitar eso de ninguna manera.

Panasonic GD55

Mi tercer telefonito, ¡y vaya que era un telefonito! el más pequeño que he tenido a la fecha: 4.3 cm de ancho, 7.7 cm de alto (sin la antena) y 1.7 cm de profundidad, 65 gr de peso. Otra vez un teléfono de medio uso, que mi esposa me compró sin consentimiento mío, se le hizo buen precio $300.00 pesos mexicanos en octubre o noviembre de 2005, sólo me llamó para decirme que ya había hecho el trato con el vendedor, y a pesar de mis protestas, de todos modos me lo dio. Yo no quería celular por el momento, no lo necesitaba y hasta me sentía más libre. Además este tenía la antena rota o desconectada, por lo que realmente no recibía más que una o dos barritas de señal, y hablé a través de él 20 minutos cuando mucho. No lo quise llevar a reparar. En diciembre de ese mismo año, en unas vacaciones al Istmo de Tehuantepec se lo di a mi hermana, un año después lo encontré tirado en el patio y un invitado de una fiesta que hicimos “se lo robó”. Pobre, imagino lo que ha de haber batallado para poder usarlo jajajajajajajaja.

Me gustaba:

  • Su tamaño: era realmente mini, cabía en la mitad de la palma de mi mano y fácilmente lo podía transportar.
  • Tenía tonos polifónicos y en generosa cantidad.
  • Su pantalla azul y negro lo hacía verse diferente, en ese entonces, las pantallas monocromáticas eran casi todas verde y negro, o ámbar y negro.
  • Varios fondos para el protector de pantalla.

No me gustaba:

  • La resolución de su pantalla, en esos tiempos ya podían haberle incorporado más dpi´s.
  • El teclado a veces me parecía pequeño.
  • A algunas personas les daba risa un teléfono tan pequeño, decían que parecía de juguete.

Pantech PG 1410 (Zpiga)

Mi siguiente teléfono, comprado a finales de marzo de 2006, fue también un equipo nuevo, comprado a meses sin intereses. Había visto que la publicidad estaba enfocada al género femenino pero no me importó, me gustó su diseño exterior “candy bar” (en ese tiempo la moda eran los modelos “clamshell”) y lo compré. Ha sido también uno de los mejores teléfonos que he tenido: tamaño adecuado, color bonito, cámara, en fin. Lo tuve menos de medio año, en junio lo cambié por otro supuestamente mejor, pero mientras lo usé estaba encantado con él. Se lo di a mi esposa, quien comenta que en alguna ocasión se le cayó a la taza el baño (“la taza sólo tenía agua”, dice ella), y tiempo después lo pudo vender a muy buen precio a un sobrino suyo.

Pantech Zpiga-PG1420Me gustaba:

  • Su timbre en modo normal sonaba impresionantemente bien. En el modo “Exterior” lo mejor era no tenerlo tan cerca del oído.
  • Buena cantidad de tonos.
  • Vibraba muy bien, a pesar de su tamaño.
  • Traía un juego muy entretenido (Aqua Pang Pang).
  • Pantalla a colores.
  • Cámara con efectos y dibujos que podías agregar a las fotos (¡¡Ya existía esto en el año 2006!!).
  • Palanca central muy precisa y fácil de usar para manipular los menús, rara vez ejecutaba un movimiento que el usuario no deseaba.
  • Los iconos del menú principal mostraban una animación al poner el puntero sobre ellos.
  • Se le podían poner fondos de pantalla animados en formato GIF, aunque había algunos que no se movían, nunca supe por qué. (Sí, ya existía el antecesor de los fondos animados que 3 años después nos lastimaron la pupila en Android 2.1 Eclair).

No me gustaba:

  • Para la tecnología, la resolución de su pantalla era un aspecto que podía ser mejor.
  • A pesar de tener un conector que era usado por varias marcas de teléfono, no era posible conectarlo a la computadora para transferir las fotos ni para cargar la batería, sólo servía para usar el manos libres.

Skyzen EZ500

Mi siguiente teléfono, adquirido nuevo en junio de 2006, fue esta aparentemente chulada de teléfono multimedia: Tomaba fotos VGA (resolución algo elevada para la época), tenía reproductor de mp3, cámara que giraba (sí, para selfies, aunque en ese tiempo no se les llamaba así ni de ningún modo), y 2 pantallas. Fue mi primer celular con memoria expandible (Micro SD) y la resolución de la pantalla principal era muy bonita, eso sí. Un sobrino de mi esposa lo quería, y en cuanto supo que yo lo vendía en noviembre de 2007, se ofreció comprarlo.

Acotación: En el año 2014, la empresa china Oppo presentó en México su modelo N3, cuya “novedosa novedad” era una cámara giratoria. A mí me pareció todo menos nuevo, porque 8 años antes, los que poseímos este teléfono ya habíamos visto una cámara giratoria.

Me gustaba:

  • Su capacidad de reproducir mp3. Tenía una memoria interna de 60 MB, como para unas 15 canciones a 128 Kbps. Posteriormente le compré una memoria de 1 GB que jamás logré llenar.
  • La resolución de la pantalla, todo mundo decía que las imágenes se veían muy nítidas, en ese tiempo, 176×220 pixeles en 2 pulgadas (141 DPI) eran algo a tomar en cuenta.
  • Que la cámara se pudiera girar.
  • Su doble pantalla.
  • La memoria expandible.
  • Se podía conectar a la computadora y ésta lo reconocía como “Unidad USB de almacenamiento masivo” sin complicaciones, de hecho, hasta un Windows Millennium Edition lo llegó a reconocer , y reconocía tanto la memoria interna del teléfono como la memoria micro SD.
  • Los controles de audio en la parte externa, así no tenía que abrirlo para cambiar o adelantar la canción.

No me gustaba:

  • Su firmware era lento y posteriormente supe que así eran todos los teléfonos de ese modelo.
  • Su diseño era rectangular, y parecía algo tosco. Después vendrían los diseños minimalistas (me imagino a los diseñadores: “no quiero pensar, así que puliré el aparato como salga de la fábrica y le llamaré Estilo Minimalista. ¡Vengan mis millones!”).
  • Decía tener una función “Audio 3D” pero se escuchaba igual que casi todos los teléfonos de ese entonces, eso me pareció un truco de mercadotecnia barata.
  • Los botones superiores del teclado NO se iluminaban, tuve que resolver ese problema raspando el relieve de los mismos con una aguja, y sólo se iluminaron parcialmente.
  • Aproximadamente una semana después de que la garantía se venció, la pantalla principal dejó de funcionar, aún podía usar todas las funciones, pero tenía que inclinar mucho el teléfono para ver su pantalla muy tenuemente iluminada. Tuve que pagar para que me lo repararan, pero a la semana volví a tener ese problema. Ya no lo reparé.
  • Cuando busqué soporte técnico en la página web del fabricante por el problema anterior, me atendieron al principio pero después me ignoraron por completo, desde entonces NO recomendé Skyzen.
  • En general parecía un teléfono diseñado a la carrera.

Nokia 6260

Fue el primer Smartphone que tuve, y por cortesía de mi jefa del trabajo, quien jamás aprendió a utilizarlo y en cuanto pudo cambiarlo me lo regaló encantada de la vida de deshacerse de él, al mismo tiempo, yo le ofrecí comprárselo por el problema de la pantalla de mi celular anterior. Me lo dio casi nuevo porque ella usa muy poco sus celulares y los cuida muy bien. Al principio me gustó, pero al final no, y sólo lo usé como 2 meses y medio, de octubre a diciembre de 2007.

Nokia 6260

Me gustaba:

  • Sus funciones, muy avanzadas para la época.
  • Tenía un visor de archivos de Office (Sólo los equipos Palm, Blackberry, y los que corrían con Windows CE podían hacer eso en ese entonces).
  • La resolución de su pantalla era excelente para el estándar: 2.1 pulgadas, 176×208 pixeles para un DPI de 130. Recuerden que en esos años aún se fabricaban y vendían muchos teléfonos con pantalla de 76×76 pixeles.
  • Su pantalla giratoria le daba un cierto aire sofisticado, con 4 posiciones distintas, y sí, en una de dichas posiciones podías tomarte selfies.
  • Podías conectarlo directamente a un proyector con el cable adecuado y presentar diapositivas de Power Point sin necesidad de una PC.
  • En la parte de multimedia incluía radio con capacidad para guardar estaciones asignándoles un nombre, también traía reproductor de mp3 y espacio para tarjeta de memoria expandible (en formato MMC).
  • Su vibrador era extraordinariamente potente.
  • Tenía juegos.
  • Incluía conexión infrarroja Y TAMBIÉN conexión bluetooth, ambas dos.

No me gustaba:

  • Su tamaño: era un ladrillote, y nunca supe por qué Nokia no trató de miniaturizarlo más. De no haber sido por esto, lo habría conservado por años.
  • Para conectarlo a la computadora debía comprar un cable USB que me costaba casi $700.00 pesos mexicanos (unos $70 USD de aquellos años), o sea , lo mismo que muchos celulares básicos de la época. Nunca compré el cable, sólo servía con pocos modelos, todos de Nokia.

Nokia 5300

Ooooootro sobrino de mi esposa vendía este modelo por $1,500.00 pesos mexicanos en diciembre de 2007, ya de medio uso, toda una ganga para uno de los aparatos más codiciados por la gente en ese año. Nokía sabía hacer bien las cosas, no sé cómo es que pudieron quebrar, pero en fin, ya sucedió. Yo desde que vi este teléfono anunciado junto con su hermano el Nokia 5200, supe que debía tenerlo, y lo logré, para gran gusto mío, aunque muy pronto el gozo se fue al pozo: Unos 4 meses después lo olvidé en un baño y al regresar, cuando mucho 5 minutos después, ya no estaba, marqué y marqué, pero jamás lo pude recuperar.

Nokia 5300

Me gustaba:

  • Un celular enfocado a Multimedia, fotos, audio y video.
  • La resolución de su pantalla: 240×320 pixeles en 2.1 pulgadas, DPI de 190.
  • Su teclado deslizable.
  • Controles de audio laterales.
  • Su conexión/puerto USB era de entrada estándar (Mini USB), no propietaria, por lo que no necesariamente tenía que comprarle el cable a Nokia (aunque en la caja venía uno, que además incluía núcleo de ferrita, que es el “cilindro” en un extremo del cable).
  • Buen sonido sin auriculares.
  • La computadora lo reconocía sin problemas.

No me gustaba:

  • Su diseño cuadrado, era muy tosco para mi gusto (En el año que lo compré apareció el “minimalismo” en celulares que mencioné en mi reseña del Skyzen).
  • No siempre me respetaba la resolución que yo especificara para las fotos, por lo que muchas de ellas salían muy pequeñas sin que yo lo pidiera. No sé si era un bug, o yo no lo configuré adecuadamente.

LG MG610c

Después de la sensible pérdida de mi querido Nokia, no me quedó más remedio que comprar otro y elegí éste, en abril del año 2008. Yo sabía que no tenía memoria expandible pero no me interesó, era algo temporal, o al menos eso pensé. Un teléfono pequeño pero muy bien hecho, para mi gusto un acierto del fabricante, a pesar de su tamaño la música se escuchaba bastante bien, y su cámara de 1.3Megapixeles (sí, uno-punto-tres) se me hizo excelente para ser un celular básico.

LG MG 610c

Me gustaba:

  • La resolución de su minipantalla era muy buena: 128×128 pixeles, 1.5 pulgadas, 121DPI.
  • Todo el teclado estaba retroiluminado.
  • Traía un manos libres que se podía desconectar a la altura del micrófono y mostraba una entrada universal (de 1/8″). Eso me permitió conectarlo a la entrada auxiliar del estéreo del carro, o a cualquier aparato de sonido que tuviera una entrada auxiliar.
  • Es el teléfono con más variedad de tonos que he tenido (venían de fábrica), y muchos de ellos eran de distribución libre (se podían mandar por bluetooth).
  • Tenía bluetooth, eso realmente me impresionó, fue un plus muy agradable.
  • La computadora lo reconoció sin problemas.
  • Muy buena recepción, como muchos de la marca LG de aquella época.
  • El firmware era muy rápido.
  • Tenía un identificador de llamadas con foto y un fondo animado muy bonito.
  • ¡Incluía juegos!
  • A pesar de su tamaño, el sonido era fuerte y nítido, varias personas se sorpendieron cuando me vieron sacarlo por primera vez al contestar una llamada, no esperaban que un aparato tan pequeño hiciera un ruido tan sobrado para él.

No me gustaba:

  • No tenía memoria expandible.
  • Cuando busqué soporte técnico vía correo electrónico para usarlo con el sistema operativo Windows Vista se limitaron a decirme que “sólo hay controladores para Win XP”, y ya no respondieron mi pregunta acerca de si iba a haber para Win Vista.
  • El mismo manual advertía que se calentaba por uso nomal, sobre todo cuando se usaba multimedia, eso me tiró algunos tratos cuando lo quise vender; no creían que era normal y que al teléfono no le pasaba nada.

Zonda 1098

La oferta me pareció realmente increíble: un celular multimedia por menos de $1,000.00 pesos mexicanos, con cámara, mp3 y radio FM. Al final, resultó que no era tan bueno como yo pensaba, y fue el celular que me convenció definitivamente de aquella máxima que dice “Obtienes aquello por lo que pagas”. Dadas mis limitaciones económicas de ese entonces, tuve que usarlo por más de 1 año, de abril de 2009 a mayo de 2010.

zonda-zmem1098

Me gustaba:

  • Su tamaño era adecuado, con teclas ni muy chicas ni muy grandes.
  • Tenía buen acabado, de los últimos “clamshell”, estilizado, delgado, hasta un poco elegante diría yo.
  • El radio FM y el reproductor de mp3.
  • Fue de los primeros fabricantes que ofrecieron de regalo una tarjeta micro SD.
  • Tenía bluetooth.
  • Su recepción de señal GSM era sorprendentemente buena, mejor que la de algunos otros teléfonos de marcas más prestigiadas de la época.

No me gustaba:

  • La resolución de la cámara era bajísima: 352×288 pixeles (0.1 Megapixeles). Definitivamente NO eran los 1.3 Megapixeles que se prometían ¡BENDITO MÉXICO, NUNCA TE MUERAS!
  • El firmware se ponía lento al desplegar fotos.
  • Marcaba un error cuando querías visualizar fotos de 2 Megapixeles o más, y no las mostraba.
  • Tardaba mucho en desplegar las vistas preliminares de las imágenes.
  • La resolución de la pantalla era algo mejorable (176×220 pixeles).
  • No le podías descargar contenidos java o flash, o sea juegos y cosas por el estilo.
  • Sus menús eran de texto e iconos color naranja sobre fondo negro. Son colores elegantes pero a mí me parecían más bien algo tétricos, no sé por qué. Sé que esto es sólo percepción y atribuciones mías, muy personales.
  • Aunque su cargador era un cable micro USB, la computadora no lo reconocía como unidad de almacenamiento masivo, esto y lo de los juegos me lo dijo el vendedor cuando ya había pagado por él. Méndigo. Pero sí se podía cargar la batería con la computadora o con la entrada USB del estéreo del carro.

Sony Ericsson W200A

¡Mi primer Sony Ericsson! Yo no he sido fan de la marca, mi opinión personal es que no vale lo que cuesta. Este era un celular de medio uso, heredado de mi esposa, a quien le da lo mismo qué celular tiene mientras lo pueda utilizar. El medio uso se notó cuando mi hija lo trató con rudeza y le dio en la torre a la bocina. Los últimos días que lo usé tenía que ser con el manos libres para escuchar las llamadas. Empecé a usarlo en mayo de 2010 aproximadamente, hasta diciembre de ese mismo año.

Sony Ericsson W200a

Me gustaba:

  • Su firmware era rápido, después del fiasco del Zonda, yo sentía que tenía casi una supercomputadora en este teléfono.
  • Los temas para personalizar la interfaz, creo que esto fue un gran acierto de Sony Ericsson, ya que en un solo archivo tenías papel tapiz, tonos y esquemas de color para menús y pantalla. Algunos incluían hasta protector de pantalla (Screensaver).
  • Traía radio FM y reproductor de mp3 que también reconocía archivos de música en formato AAC.
  • Menús fáciles de entender.
  • Buen sonido en su bocina integrada.

No me gustaba:

  • Si lo usabas sin verlo, apretando botones a lo loco, lo más probable es que terminaras haciendo una llamada o conectándote a internet, era un teléfono muy enfocado a llamar y conectarte en muchos niveles y opciones de menú. (Y a gastarte tu saldo).
  • La resolución de su pantalla podía ser mejor, era de 128×160 pixeles en pantalla de 1.8 pulgadas para un total de 114 DPI.
  • El que yo usé en particular traía algunas imágenes de Ricky Martin que no había forma de borrarlas.
  • Promovía en demasía que te conectaras a su tienda online, y como no tenía 3G ni Wi Fi, la conexión vía WAP salía en un ojo de la cara.

LG KM555g

Mi primer celular con tecnología 3G, aunque yo no lo compré por eso, sino porque estaba buscando uno que tuviera WiFi y pantalla touch (y que fuera barato). Por un tiempo estuve bastante contento con él, y quería durar bastante poseyéndolo, hasta lograr cambiarlo por un smartphone, no de esta marca, sino de alguna otra que no fuera LG ni los mugrosos Xperia de Sony Ericsson, ambas marcas me desilusionaron. Lo compré aprovechando las ofertas navideñas de diciembre de 2010 y lo tuve hasta agosto de 2012 (la pobreza perenne, hij@s mí@s).

LG KM555g

Me gustaba:

  • Su pantalla full touch capacitiva.
  • Su recepción era algo impresionante, no sé si sea por tener 3G o por qué motivo, el caso es que tenía señal donde nunca antes había tenido adentro de casas, oficinas y zonas de señal débil.
  • Muchas funciones ya integradas (ahora llamadas apps).
  • Su cámara de 3 Megapixeles.
  • Tenía WiFi.
  • Le podía descargar muchas aplicaciones Java (tantas como cupieran en la memoria).
  • Tarjeta Micro SD de 2 GB de regalo.
  • Tenía un sitio de internet dedicado para descargar fondos y tonos, así como algunas aplicaciones. Lo quitaron cuando quisieron darle impulso a su -en ese entonces- novedosa línea de smartphones. Luego lo volvieron a poner disponible para featured phones.

No me gustaba:

  • A veces se congelaba, le tenía que sacar la pila y volvérsela a poner para que pudiera volver a funcionar. Lo peor es que sabía que LG no me iba a hacer caso con el firmware, cuando eso empezó a suceder, estaban enfocados en posicionar sus equipos de alta gama, y para el resto de los teléfonos tenían un servicio post venta deplorable.
  • No lo podía personalizar más que en fondos y tonos, los colores del sistema no los podía cambiar, y sólo traía 2 temas, sin que le pudiera descargar más, ni instalárselos, ni programarlos para instalárselos, nada.
  • El hecho de que estuviera basado en Java lo hacía un “patito feo”, ya que muchas aplicaciones para móviles empezaban a salir sólo para Android, Blackberry, Symbian, iOS, y/o Windows Phone, dejando de lado a quienes no teníamos dinero para comprarnos un celular con alguno de estos sistemas operativos. Cabe aclarar que esto no era sólo culpa de LG, sino del mercado.
  • Su conectividad USB era en versión 1.1; o creo que hasta 1.0. ¡¡Era lentísimo para transferir un CD de la PC a la tarjeta MicroSD!! un atentado a la paciencia del santo Job, sin duda alguna. Lo más extraño es que este teléfono era del año 2009, cuando el estándar USB 2.0 ya llevaba por lo menos 7 años en el mercado.
  • Su memoria para mensajes SMS (aún eran el medio preferido por la mayoría para comiunicarse por texto) era de sólo 250 mensajes, si se llenaba ya no recibía más, sólo mostraba una notificación de que borraras algunos para poder recibir los nuevos. En esa época, así solían funcionar aún muchos teléfonos celulares.

ACTUALIZACIÓN 2011:

Desde junio de ese año, LG anunció que YA NO iba a dar más soporte a este tipo de teléfonos, llamados “Featured Phones”. Especificaban claramente que se iban a enfocar a dar soporte ÚNICAMENTE a sus teléfonos que tuvieran sistema operativo Android. Me dejaron fuera de la jugada, fue una decisión a nivel corporativo (en Corea del Sur) y yo no tenía (ni tengo aún) el poder para que alguna de las personas que la tomó me escuchara siquiera. ¡Mandé a LG al demonio!

Me perdieron como cliente.

ACTUALIZACIÓN 2012:

A mediados de agosto de ese año, unos tipos se subieron a robar exclusivamente celulares en un microbús (transporte público deplorable de la ciudad de México) y no pude ocultar el mío. Se lo llevaron con todo y la tarjeta SIM y la Micro SD. Para estas fechas, ninguno de los botones físicos del teléfono funcionaba, había gastado unos $200.00 MXN en arreglarlo porque un día, en el mes de marzo de ese año, la pantalla se puso verde limón y el teléfono no funcionaba. El arreglo funcionó; pero el botón de encendido/apagado fue el primero en dejar de servir. Posteriormente, el resto de los botones físicos (control de volumen, el que activa la cámara y el que activa el reproductor de música) dejaron de sevir también, asimismo, a través de los audífonos la música y el radio se escuchaban muy bajo. Mi manera de encenderlo y apagarlo era presionar el borde superior de la pantalla, y ya no había día que yo no hiciera corajes con este aparatejo.

Logré desactivar la tarjeta SIM en la página web del operador (América Móvil/Telcel) sin mayor problema; pero ya no pude recuperar mi saldo (unos $16.00 MXN, aproximadamente $1.20 USD al tipo de cambio de esos días, tampoco era la gran cosa). Posteriormente, aprovechando una ley mexicana recién puesta en marcha en ese entonces, y que permite desactivar el aparato con el operador a través del número IMEI (presentando la documentación que acredite la propiedad del teléfono), acudí a desactivar por completo el aparato. Espero que quien lo haya comprado haya batallado como yo batallé con él, y que haya hecho corajes cuando vio que ya no iba a poder usarlo.

Nokia 2690

Por las estrecheces económicas que en mi caso ya parecen crónicas-perennes-para siempre-forever-never-ever, ante la inesperada pérdida de mi “amado” teléfono LG (Jajajajaja), me vi en la necesidad de usar el que venía siendo el teléfono de mi esposa, y que ella no reportaba problema con él. Así pasó a mi propiedad, y ella comenzó a utilizar un Nokia C3 de poco uso que logró adquirir a muy buen precio. Inicié entonces con él en agosto de 2012 y hasta febrero del año siguiente.

nokia-2690-azul

Me gustaba:

  • Su resistencia: soportó caídas y más caídas, sin perder NADA de funcionalidad. inclusive, la mica que protege la pantalla tenía ya una cuarteadura que no afectaba la visión porque estaba cerca de un borde negro, pero no avanzaba porque este material es muy resistente.
  • Se le podían instalar temas, ¡aún cuando escribí sobre él en esta entrada (octubre 2012) había un sitio web de Nokia dedicado a este teléfono que en realidad era de gama bajísima!
  • Tenía radio FM, cámara VGA (640×480 nativos) y reproductor de música, así como espacio para una tarjeta Micro SD.
  • Su bocina en el modo de altavoz era más potente que mi anterior celular, el LG.
  • NUNCA se me bloqueó, podía usar varias funciones a la vez (radio, mensajes SMS y juegos) y ni siquiera se ponía lento.
  • Como buen featured phone, su batería duraba días enteros, en un viaje de toda la noche en autobús, me lo llevé escuchando música, y se descargó del 100 al 63% solamente.

No me gustaba:

  • La resolución de su pantalla podía ser mejor, 128×160 pixeles en 1.8 pulgadas (114 DPI) (Creo que esta es una queja que tengo de casi todos los celulares que he usado).
  • El teclado se me hacía un poco duro. Asimismo, su diseño de una sola línea para 3 teclas numéricas diferentes (en vez de teclas individuales) hacía poco confiable el marcado si no estabas viéndolo.
  • La tecla Navi (sí, aún existía) NO estaba retroliuminada, no tenía ningún tipo de iluminación, de hecho.
  • Se le estaba cayendo la pintura, por uso normal. Alrededor de la pantalla, así como el borde que rodeaba a la tecla Navi, también en el borde externo junto a las teclas suaves y las de iniciar y terminar llamada ya no tenía pintura, se veía el plástico negro. Esto era cuestión meramente estética, el teléfono funcionaba perfecto; sin embargo, no sé qué tan tóxica pueda ser esa pintura, yo evitaba que mi hija, quien en esa época tenía entre 3 y 4 años, agarrara este teléfono, la pintura se desprendía sin esfuerzos.

Nokia C3

Una amiga de mi esposa dejó este celular, comentando que “estaba muerto”. Se lo regaló y ella a su vez me lo dio. Creo que todos lo conocemos y no tiene caso que explique sus características. Lo usé de manera temporal , sólo tuve que ponerle un chip GSM, tal como me dijo mi esposa, y funcionó, casi sin problemas. Pero queda el “casi”. Disfruté con él a partir de febrero del año 2013.

Nokia C3

Me gustaba:

  • A pesar de tener una pantalla chica, su resolución era bastante aceptable y se podían ver fotos con gran detalle. Era de 320×240 pixeles en una pantalla de 2.3 pulgadas, con DPI total de 174.
  • Tenía muchas funciones que lo hacían parecer casi un smartphone.
  • El teclado físico, y además en modalidad QWERTY lo hacían muy práctico. Aún estaba muy de moda el estilo Blackberry.
  • Su pantalla de inicio personalizable, junto con sus teclas también personalizables, lo hacían muy ergonómico.
  • Su posibilidad de extraer la tarjeta Micro SD sin tener que apagar el teléfono (aunque era una posibilidad limitada: necesitabas asegurarte que no hubiera ninguna función del teléfono que estuviera tomando datos de la tarjeta en el momento que quisieras sacarla).
  • Conectores de audio y USB universales (1/8″ y micro USB, respectivamente) que no te obligaban a tener que comprar el cable precisamente a Nokia, aunque creo que muchos fabricantes ya lo hacían así para esa fecha.
  • Aún tenía activa la Ovi Store y Nokia Suite.
  • Conexión Wi-Fi.
  • Un cliente de correo electrónico para webmail que funcionaba aceptablemente si lo que querías era solamente escribir un correo, sin adjuntos ni nada por el estilo.

No me gustaba:

  • Tenía un falso contacto con la batería, y a veces con el movimiento normal de traerlo, digamos, en la bolsa del pantalón, hacía que se apagara y yo ni cuenta me daba muchas veces, aunque esto es por uso, NO un defecto de fabricación. O al menos eso quiero pensar.
  • Al retirarle la batería, aunque fuera por 1 ó 2 segundos, se borraban los ajustes de fecha y hora, y había que configurarla de nuevo. Supongo que su batería interna ya había dejado de servir.
  • Su navegador de internet manejaba poca memoria, con páginas “pesadas” me ponía una leyenda sobre la memoria llena, y al darle “aceptar”, cerraba todo el navegador.
  • Al cargar videos de YouTube se abría una app propia, la cual no siempre cargaba la imagen, sólo el audio. Y siempre cargaba las imágenes en resolución baja. Si lo intentabas abrir desde su navegador web, en automático te redirigía a esa app y no había forma de evitarlo.
  • NO había forma de evitar que Whatsapp estuviera conectado todo el tiempo: si no había conexión Wi Fi, en automático se conectaba con el puerto de datos, y el consecuente gasto del saldo. La página de Whatsapp especificaba que la versión de su software para el sistema operativo de este teléfono (Nokia S40 Series) estaba programada para que Whatsapp estuviera conectado SIEMPRE.
  • Aunque tenía su propio cliente (app) para Facebook y Twitter (una sola funcionaba con ambas redes sociales), la estética dejaba muchísimo qué desear: no mostraba vistas previas de las imágenes ni tampoco los álbumes de fotos de Facebook.

Samsung Galaxy Young

Mi segundo smartphone, con sistema operativo Android 2.3, y comprado después de múltiples gestiones con un chico que lo quería vender; pero que sus papás no lo dejaban venderle nada a nosotros, cuestiones de problemas ya pasados. Nuestra hija de 3 añitos echó el Nokia C3 de mi esposa a una pecera, no nos dijo nada, y cuando nos dimos cuenta el cel ya se había dañado. Luego entonces, con el de mi esposa funcionando a medias, el mío funcionando en “Modo No Confiable”, y poco dinero, pues teníamos que buscar la manera de reemplazarlos poco a poco. El primero que pudimos obtener fue este Galaxy Young. Ella se regresó a usar el Nokia 2690 e insistió en que yo usara éste, aunque como ella gestionó y cerró la compra, yo preferiría que los usáramos al revés; pero no quiso. Con él estuve sólo marzo y abril de 2013.

Samsung Galaxy Young

Me gustaba:

  • El sistema operativo, aunque incluso en esa época ya no era el más reciente de Android (el más reciente en ese entonces era Android 4.1 y 4.2 Jelly Bean), permitía descargar muchísimas aplicaciones de Google Play.
  • Tenía GPS.
  • Podía ser modificable en ciertos aspectos por ser un modelo conocido (hacerle root, y así).
  • Ya incluía bloqueo de pantalla de secuencias de puntos.
  • El botón de control de volumen funcionaba aunque el teléfono estuviera bloqueado.
  • El alcance de su WiFi era bastante aceptable.
  • Tenía un muy buen tamaño para la época.
  • Mostraba las páginas de internet como en la pantalla de las PC con el navegador de stock de Android (aún no se imponía el criterio de hacer versiones de páginas exclusivamente para teléfonos móviles).
  • Apagaba la WiFi cuando no detectaba ninguna señal, y la encendía al detectar una, eso ahorraba un poco de batería. En esos años, en el tercer mundo muchos aún no necesitábamos estar conectados a internet 24 horas al día, así que no había problema si no usábamos el teléfono por algunas horas.

No me gustaba:

  • Su poca memoria interna, al instalarle 4 ó 5 aplicaciones ya estaba mandando mensajes de falta de memoria. Tuve que aprender y seguir el procedimiento acostumbrado en estos casos, y que era hacer root.
  • Me parecía que el inicio era un poco lento; pero sé que era consecuencia inevitable del aumento en la complejidad del S.O.
  • Su cámara era de sólo 2 Mpx. En la época en que fue fabricado, la doble cámara era aún un sinsentido.
  • La poca duración de la batería; aunque con todos los smartphones pasa eso.
  • El volumen del altavoz no era tan alto como los de Nokia, aquí sí, punto para Nokia, hasta después no había encontrado altavoces más potentes que los de ellos.
  • NO sonaba la alarma que traía de fábrica si el teléfono estba apagado, eso me extrañaba muchísimo, pensé durante muchos años que los coreanitos de Samsung pretendían que lo tuviéramos encendido siempre, después, averigüé que era porque el procesador NO permite programar que el teléfono se encienda solo, como sí se podía antaño.

Huawei Ascend Y200

También conocido como U-8655, este celular de la empreaa china me estaba haciendo ojitos desde que había salido su predecesor, el Huawei Y100, considerado en Latinoamérica como “el smartphone para los pobres”. Cuando vi sus características pensé que eran todas reales, y esto aunado a una oferta en el precio en mayo de 2013, me hicieron decidir entusiasmadamente la adquisición, conseguí que me prestaran una tarjeta de crédito y me lancé venturoso a la compra. Durante los primeros 3 meses estaba encantado con él… hasta que decidí exprimir su potencia.

Huawei Ascend Y200

Me gustaba:

  • La resolución de su pantalla, me había acostumbrado a la del Galaxy Young, y al ver que el Y200 tenía más DPI, así como una pantalla media pulgada más grande, me sentía casi en el mundo de la HD, a pesar de que era de 320×480 pixeles y 165 DPI solamente.
  • La interfaz (capa de personalización), se me hacía muy bien cuidada, y aunque no era precisamente la capa Emotion, de todos modos me parecía que hicieron un buen trabajo en el detalle de los iconos, aún no incluía casi nada de ese bodrio llamado “Material Design”.
  • La potencia de su bocina. Aunque en la entrada anterior le di el punto para Nokia, el Y200 realmente sonaba fuerte, se escuchaba con claridad a varios metros, y si ponía como despertador alguna canción que iniciara con guitarra eléctrica, seguro me despertaba sobresaltado. La bocina era tan grande, que cuando lo traía en el bolsillo, se le pegaban monedas pequeñas que tuvieran Níquel en su composición.
  • Su batería cargaba extraordinariamente rápido. La caja decía que cargaba de 0% a 100% en 90 (noventa) minutos y era cierto. Fue el celular que he tenido, que más rápidamente cargaba su batería.
  • la posibilidad de borrar un poco de memoria caché desde la sección de configuración de aplicaciones.
  • Se le podía hacer root, y funcionaba.
  • Su cámara de 3 Megapixeles, no era la gran cosa, pero las fotos se veían bien inclusive en pantallas de computadora.
  • Sus botones capacitivos en la parte inferior: nada de botones físicos, y además, estaban retroiluminados. Este modelo de hecho sólo tenía botones físicos para encender/apagar, y para subir/bajar volumen.

No me gustaba:

  • Su poquísima memoria RAM: 156 MB (sí, ciento cincuenta y seis MB) ponían de rodillas al procesador de 800 Mhz que tenía: era lento, lento, lento con sólo abrir la aplicación de YouTube, y si quería entrar a una página de internet con algún navegador y activaba en ella algún cuadro de diálogo para escribir algo, Android ¡¡cerraba el teclado!! para preservar la estabilidad del sistema y evitar “cuelgues”. Todo porque la memoria RAM se acababa en un santiamén.
  • La imposibilidad de que Android se actualizara a nada, aquí fue cuando choqué de frente contra ese muro infranqueable hasta ahora (año 2018) que es la Fragmentación en Android.
  • A los 8 meses de haberlo adquirido empezó a hacerse irremediablemente más lento, me ponía un icono de sincronización en el área de notificaciones, y no había modo de quitarlo, ni desactivando la sincronización automática de aplicaciones como Whatsapp o Facebook. Hasta llegué a pensar que tenía algún tipo de virus.
  • Si al estar apagado lo conectaba a la toma de electricidad para cargar la batería, automáticamente se encendía y entraba al Clockworkmod Recovery, cosa peligrosísima que exponía al teléfono a ser permanentemente dañado por alguien curioso e ignorante. Esto pasó después de haberle hecho root.
  • No había accesorios para este modelo, nadie conocía la marca, y muchos pensaban que era “un clon chino”, “un genérico chino”, “importado ilegalmente de China”, y cosas por el estilo. Sus micas protectoras las vi a la venta un año después, cuando yo ya no lo estaba usando.
  • Ha sido el único celular que he comprado, y que de fábrica NO traía ningún audífono manos libres, muy austero el paquete. Después de todo, eran “smartphones para pobres”.

M4Tel SS880

Después del fiasco del “smartphone barato”, decidí hacer un mayor esfuerzo económico para comprarme algún otro modelo más potente, y que no tuviera que terminar cambiando en menos de un año, la verdad es que no tenía (ni tengo) dinero para hacer eso, ni le veía (ni le veo) el caso. El mismo sobrino del Young decidió venderme este modelo, ya con Android 4.0 (ICS) en febrero de 2014, y creo que traía “Android Puro”, o su capa de personalización era muy simple, no lo sé.

m4tel-ss880

Me gustaba:

  • El tamaño de su pantalla y la resolución. Seguía sin ser de las glamorosas HD, Full HD, ni nada por el estilo; pero para mis ojos, 480×800 me parecían bastante nítidos.
  • El tamaño de las fotos que sacaba, el flash y la función de autofocus. Como dato curioso, varios sitios web de prestigio decían que traía una cámara de 5 Mpx, mientras que yo veía que podía tomar fotos a 8 Mpx nativos. Esto me hace pensar en 2 posibilidades: 1) esos sitios web se equivocaban, ó bien 2) la cámara SÍ era de 5 Mpx; y el fabricante le añadió “esteroides anabólicos de software” para aumentar digitalmente las imágenes a 8 Mpx.
  • Más potencia=más capacidad (al menos en teoría).
  • Memoria interna particionada en 2, para que una de ellas funcionara como memoria SD, y era inmune al formateo de fábrica.
  • Botones capacitivos retroiluminados.
  • 2 modos nativos de hacer capturas de pantalla (NO necesitaba descargar ninguna app para ello). Recuerden que ICS aún NO incluía esta funcionalidad de serie, si el fabricante quería la agregaba, si no, no.
  • Podía grabar videos con resolución HD.
  • Su reproductor nativo de música traía muchas opciones de configuración y mejoras de audio, incluyendo ecualizaciones predeterminadas y personalizables, potenciadores de sonido, refuerzos de graves, etc., para nada era una aplicación básica y evitaba tener que usar el almacenamiento para descargar alguna app que hiciera todo eso.

No me gustaba:

  • Su gestión de memoria RAM dejaba mucho que desear: con el uso normal, su RAM se iba llenando; pero al ir cerrando aplicaciones y/o ir desinstalando, la RAM NO se vaciaba, de modo que al entrar a la configuración de las aplicaciones, observaba que quedaba muy poca RAM libre, pero si dejaba de usar el teléfono un rato veía cómo se iba liberando, a veces hasta más del doble. Nunca supe si era cosa del fabricante, o de Android ICS.
  • Por el problema anterior, la RAM mal gestionada le hacía perder mucha potencia al procesador de 1 GHz.
  • Era un poco pesado, relativamente hablando.
  • Como era una marca mundialmente desconocida, tampoco había accesorios para él en casi niguna parte; se los tenía que comprar al fabricante, al precio que quisiera, y con costos de envío exorbitantes.
  • Si se le cambiaba el perfil de audio desde la barra de notificaciones, se perdían las personalizaciones que se le hubieran hecho a la opción “Mi Perfil”, y se regresaba a los tonos predeterminados de fábrica.
  • Usar el radio FM que traía integrado era una pesadilla: al activarlo podía dejar de escucharse de repente, sin embargo, la aplicación NO se cerraba, sino que mostraba una animación en la parte inferior que representaba la búsqueda de señal de FM. Si conectaba primero el audífono y luego abría el radio (en ese orden), volvía a mostrar la animación en la parte inferior, y no se escuchaba nada. Me funcionaba activar primero la aplicación y al ver el mensaje de error de falta de audífono, entonces conectarlo. Cabe aclarar que esta solución NO siempre funcionaba. Algo que observé es que si cerraba por completo los procesos que controlan el audio del equipo, inclusive cerrándolos desde la opción “Procesos en caché” de la configuración de Android, entonces el radio FM volvía a funcionar. Eran muchos pasos, muy engorrosos, y Android tiene la pésima costumbre de no cerrar procesos, además de volver a abrir automáticamente y SIN AUTORIZACIÓN muchos que ya cerraste. Todo esto me hizo pasar muchos corajes, era desesperante.
  • Al ir actualizando la aplicación de Facebook (¿quién carajos puede estar sin Facebook actualmente? Aunque lo detestes, todo mundo se comunica ya por este medio) observé que se iba haciendo más pesada; no obstante, llegó un momento en el que Facebook ocupó ¡¡¡toooooooooda la RAM disponible!!! (500 MB), y también empezó a aparecer la advertencia de falta de espacio en la barra de notificaciones. Imagínense: RAM pésimamente gestionada, y una aplicación que pretende tragársela toda, pues fatal combinación. Tuve que desinstalar algunas otras apps, borrar A DIARIO archivos temporales con una aplicación llamada All in One Toolbox, (que funcionaba extraordinariamente bien) y llegó un momento que ni así podía usar el teléfono: ya estaba sumamente lento. La única solución que me funcionó fue regresar a usar la versión de fábrica de Facebook, más antigua pero menos pesada. (Este celular tenía las aplicaciones de Facebook y Twitter como “de sistema”, por lo que era imposible desinstalarlas si no eras root).
  • Ni siquiera el fabricante sabía lo que estaba vendiendo: le comenté el problema anterior vía Facebook a quienes responden los comentarios en la página oficial de Facebook de la marca, y su “maravillosísimo” consejo fue: “mueve datos como fotos y archivos de audio y video a una tarjeta Micro SD externa”. Eso me hizo enojar, les expliqué en los términos más sencillos y decentes que pude que el problema no era ése; sino las aplicaciones que devoran RAM. Me respondieron nuevamente diciéndome que la opción que me habían dado era la única disponible, me explicaron también con términos más sencilos cómo pasar fotos, audios y videos a una Micro SD y esto acabó con lo poco de paciencia que me quedaba, así que les respondí que eso no me servía, les expliqué nuevamente mi problema y les pregunté si entonces lo rooteaba. Sigo esperando su respuesta (la cual ya me interesa para 2 cosas). ¡Bendito México, nunca te mueras!
  • La entrada Micro USB/Cargador eléctrico estaba al revés: la parte del contacto en el cable que tiene las esquinas redondeadas se tiene que poner hacia abajo, cuando en la mayoría de los celulares se tiene que poner hacia arriba. No sé si era cuestión de diseño o error de ensamblado; pero si alguien no observaba este detalle, lo más probablemente era que terminara dañando el punto de contacto en el teléfono al intentar conectarle un cable del modo en que se ponen en el resto de los celulares.

LG L7

Una oferta para este equipo y yo, que dije que no volvería a comprar LG, aquí estaba, usando POR TERCERA VEZ esta marca. Era un aparato que incluía un procesador de 1 GHz y un poco menos de 512 MB de RAM, con pantalla de 4.3″ y resolución de 480×800 Pixeles… ¿No era eso lo mismo que traía el M4Tel? Pues sí, pero parecía que este equipo gestionaba mejor sus recursos, finalmente, es una marca mucho más establecida y con un prestigio que requiere mantener. Teniendo esto en cuenta, en diciembre de 2014 me hice de este equipo.

LG L7.png

Me gustaba:

  • Su pantalla parecía más iluminada: lo usaba con una configuración de brillo de 20% y era muy legible.
  • Se notaba que le dedicaron tiempo a su capa de personalización, iconos detallados, colores congruentes, y menús ligeramente más intuitivos.
  • Se podía configurar la pantalla principal para que al desplazarse entre una y otra, la imagen de fondo se quedara estática, es decir, no se deslizara. Para mi gusto personal, prefiero imágenes de fondo que NO se muevan.
  • Era muy delgado y ligero, me sentía muy cómodo usándolo.
  • Al ser una marca reconocida, en muchas partes podía encontrar accesorios para él.
  • A pesar de que tenía inclusive menos RAM que el M4Tel (este LG mostraba 484 MB versus 500 MB del anterior) y un procesador a los mismos MHz, funcionaba más rápido y las aplicaciones iban más fluidas. En este punto tengo que aclarar que, a diferencia de mis anteriores Androids, con este celular preferí utilizar el modo “escritorio limpio”: uno o ningún acceso directo en la pantalla principal, sólo el widget del clima en una pantalla. Me di cuenta que al agregarle accesos directos, esto enlentecía el teléfono en un grado que sí era perceptible.
  • Sus acabados se veían más elaborados, siguiendo el estilo de la línea Optimus que manejaba la marca por aquellos años.
  • Su cámara de 8 Mpx, con flash y autofocus.
  • Tenía aviso visual y sonoro para indicar que la batería estaba totalmente cargada.
  • LG lo actualizó de Android 4.0 a Android 4.2 (de Ice Cream Sandwich a Jellybean), y sí se notó una mayor fluidez en el manejo diario. Recuerden que era la época en que Google implementó su “Project Butter” después de infinidad de quejas respecto a LAGdroid.

No me gustaba:

  • Siguiendo la filosofía de LG, no era tan personalizable en ciertos aspectos: NO podía cambiar la resolución de las fotos en la cámara con su aplicación de stock, por ejemplo, aunque manejaba otras opciones.
  • El reproductor de música predeterminado NO tenía ecualizador, ni otras opciones para mejorar el audio.
  • El radio FM NO incorporaba RDS.
  • Al conectarlo a la electricidad, en la barra de notificaciones aparecía un mensaje de que la batería se estaba cargando lentamente, y no había modo de evitar que eso pasara. Yo veía que tanto si aparecía ese mensaje como si no, el tiempo de carga era el mismo.
  • Al apagarlo y volverlo a encender buscaba archivos en la tarjeta Micro SD externa como todos los Android; no obstante, este celular era muy tardado para hacerlo, y mientras, no podía acceder a dicha tarjeta para ver las fotos desde la galería, si lo intentaba, marcaba un error. Esto se solucionó cuando Android se actualizó, seguía explorando la memoria externa; pero lo hacía mucho más rápido, en menos de un minuto.

Sony Xperia M

Mi segundo Sony. Otro sobrino insistió en venderlo, decía necesitar dinero con urgencia, y decidí obtenerlo. Le di el L7 a mi esposa en mayo de 2015, y nuevamente ingresé al “glamour” de Xperia (Nótese el sarcasmo al entrecomillar la palabra glamour). Era un smartphone de gama media, y vista un tanto elegante, como suele tener Sony. Con procesador Snapdragon de 1 GHz, 1 GB de RAM y pantalla de 4″. Para Movistar, quise desbloquearlo; pero ya no pude porque me deshice pronto y tontamente de él.

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Me gustaba:

  • Después de prácticamente 1 año de estar usando celulares con pantallas de 4 pulgadas con resolución de 400×800 pixeles, al ver una de 480×854 pixeles me sentía ¡¡¡¡¡ooooooootra vez!!!!! casi en el mundo HD, a pesar de que este aparato distaba mucho de ello, su DPI era de 245; pero era muy bueno de acuerdo al tamaño de la pantalla.
  • Su luz LED de la parte inferior, a manera de notificación. Al poder configurarse el color de acuerdo a la aplicación que lo usara, podía saber de qué aplicación era la notificación que llegaba sin siquiera tocar el teléfono.
  • Al tener más RAM (1 GB), este teléfono SÍ aprovechaba el procesador y funcionaba muy fluido. La aplicación de Facebook corría con un lag prácticamente imperceptible.
  • Traía mucho software de fábrica para el mejoramiento de imágenes, así, no tenía que andar descargando Snapseed ni otras malas influencias.
  • Botón físico para activar la cámara, como en los viejos tiempos. A mí siempre me ha parecido muy útil aunque se vea un tanto fuera de moda.
  • El reproductor de música con muy buenas opciones para la mejora del audio.
  • Widget animado del tiempo sin necesidad de descargar ninguna aplicación adicional.
  • Pantalla resistente a rayones.

No me gustaba:

  • Sony insiste en tener su propio grupo de aplicaciones para reemplazar a las más usadas, tenía su propia versión de Whatsapp, de Facebook, de Twitter, y además, se prestaba a confusión, ya que NO advertía abiertamente que NO eran las aplicaciones oficiales, sus iconos eran muy parecidos.
  • Exceso de servicios de pago, apps que sólo muestran comerciales, y así. Desinstalé todas las que pude, ya que no lo quise rootear.

Samsung Galaxy S3 Mini

Me habían dicho que podía obtener un LG G3 al ridículo precio de $2,000.00 pesos mexicanos, pero resultó ser un clon chino que calificaba como gama baja, y que además NO reconocía las tarjetas SIM a pesar de estar liberado. El que me lo vendió me dijo que lo esperara unos días y me lo cambiaba, cosa que cumplió, y me dio el Galaxy en mayo de 2015. Un teléfono de gama media bastante decente, con buenas prestaciones para lo que yo utilizaba, y sin nada de LAG. Ha sido de los que más me han gustado, con su procesador Dual-Core y 1 GB de RAM.

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Me gustaba:

  • La capa de personalización TouchWiz por fin se veía madura, con iconos de tamaño adecuado y una buena organización de funciones.
  • En la barra de notificaciones tenía accesos directos a muchas opciones, más que ningún otro.
  • La pantalla Súper AMOLED daba muy buen contraste.
  • Traía cámara frontal.
  • Buen volumen de audio.
  • Al ser un modelo muy popular, encontaba con facilidad accesorios, fundas, micas, etc., prácticamente en todos lados, todo mundo lo conocía.

No me gustaba:

  • La parte de atrás era lisa, aunque se veía un poco elegante, hacía que el teléfono resbalara con facilidad, tanto en superficies planas como incluso de las manos. No me sucedió nunca; pero siempre tuve un pequeño temor de que un día se me resbalara.
  • Al encenderlo tardaba más que otros en pasar de las pantallas de inicio para poder ser usado. Supongo que se debía a la complejidad de Android con lo que le agrega Samsung.
  • Los botones capacitivos de “Atrás” y “Más” estaban invertidos respecto a la mayoría de los teléfonos celulares de la época.
  • De vez en cuando, y sin motivo aparente, se ponía lento, y no siempre mejoraba con el reinicio; no obstante, esto no afectaba la funcionalidad de aparato.
  • La funcionalidad de “snooze” en la app de despertador (propia de Samsung) hacía que el tono que sonaba a los 10 minutos durara 1 segundo, era difícil escucharlo y varias veces me quedé dormido más de la cuenta. Yo, que soy tan difícil de despertar temprano.

Motorola Moto G Ferrari

El sobrino de siempre me ofreció este aparato como un muuuuuuy buen prospecto; pero me agarró en un momento en el que mis finanzas personales estaban en el suelo, se lo comuniqué y le dije que no tendría dinero sino hasta casi 3 meses después, y que muchas gracias. Me volvió a llamar, aceptó que yo le pagara hasta entonces, y me cambió el teléfono, en una actitud que yo interpreté como mucha confianza hacia mi persona. Todo esto sucedía en julio de 2015.

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Me gustaba:

  • A pesar de ser considerado un teléfono de gama media, varias de sus especificaciones estaban por encima del estándar de la época para dicha gama:
    • Pantalla Gorilla Glass.
    • Resolución HD en pantalla de 4.5 pulgadas, 720×1280 pixeles y DPI de 288.
    • Grababa video en HD.
  • Con sus 1.2 MHz, GPU Adreno, y 1 GB de RAM, andaba muy, pero muy rápido, hasta parecía que tuviera hardware más potente.
  • Como en esa época Motorola era propiedad de Google, este teléfono venía con Android Puro, me gustaba su interfaz (con Android 4.4 KitKat).
  • LAG inexistente, en el tiempo que lo usé nunca, nunca, nunca, se me hizo lento ni se me congeló, eso me convenció de que Android Puro es una mejor opción que las capas de personalización vistosas pero pesadas.
  • Sus colores negro con unos toques de rojo me parecían elegantes.
  • Al encenderlo su animación me gustaba, en mi opinión ha sido la más bonita que he visto en teléfono alguno hasta ahora. Sí, eso no sirve para nada, pero se veía hasta un poco inspiradora.
  • Incluía un pequeño LED en la parte frontal que se encendía en color blanco para indicar que había nuevas notificaciones. Sólo era color blanco, pero al menos a mí sí me era muy útil para saber si valía la pena desbloquear el teléfono o no.
  • Su aplicación de cámara tenía opciones de configuración muy útiles y prácticas, un modo de ráfaga muy rápido (20 fotos por segundo, por ejemplo). Incluso al cambiar a mi siguiente celular la busqué en Google Play, así como en otras tiendas, y no la pude descargar, ya que es sólo para Motorola.

No me gustaba:

  • La palabra Ferrari en la parte de abajo, me parecía que las letras eran muy grandes.
  • Me daba la impresión de que la relación largo/alto lo hacían ver un poco “angosto”. (Esto es una percepción personal)
  • A pesar de que Motorola juraba y perjuraba que este modelo SÍ se actualizaría a la siguiente versión de Android (Android 5, también llamado “Android M”), nunca apareció notificación alguna para ello, ni por vía OTA ni por conexión USB a la computadora con el software de Motorola. Tuve que hacerlo con Root, por mi cuenta.
  • Nunca supe qué generación era: las diferentes páginas de Motorola NO hablaban de este modelo (XT 1003 según el menú “Acerca del teléfono”).
  • En una ocasión la batería se agotó, y al conectarlo no encendía ni mostraba la animación de que estuviera cargando, el teléfono simplemente se murió, y yo me asusté mucho. Busqué en internet, y vi quer era un problema algo común en Motorola, recomendaban dejarlo cargando hasta que diera señales de vida. Lo hice, y para mi fortuna el aparato regresó de entre los muertos para seguir dándome servicio. Sólo me pasó una vez, y la batería no funcionó ni mejor ni peor.
  • No tenía memoria expandible mediante tarjeta Micro SD, ni de ninguna otra, sólo memoria interna (la cual nunca llené).

Sony Xperia ZL

Mi primer “gama alta”, y de Sony, ésos que quieren que te quedes en su ecosistema de aplicaciones, así como Google quiere que te quedes en el suyo. Me insistieron mucho en cambiarlo por mi Moto G Ferrari, ya que aquél estaba liberado y éste no. Al final me convencieron sus 2 GB de RAM, su procesador y su pantalla Full HD. En noviembre de 2015 caí nuevamente en las garras de Sony.

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Me gustaba:

  • Su resolución de pantalla Full HD (1080×1920, 5 pulgadas de pantalla e impresionantes 440 DPI). Era imposible distinguir un pixel a simple vista.
  • Grababa video en formato Full HD en AMBAS cámaras: frontal y trasera.
  • Sus 2 GB de RAM lo hacían ir muy fluido con aplicaciones y juegos, sin nada de LAG.
  • También contaba con un LED indicador de nuevas notificaciones, no configurable pero los colores se encendían según el color “oficial” de las aplicaciones: verde para Whatsapp, azul para Facebook y Outlook, blanco para otras aplicaciones, rojo intermitente para indicar baja batería, rojo fijo al llevar cargando un porcentaje entre 0 y 14%, ámbar para una carga entre 15 y 89%, verde para una carga entre 90 y 100%.
  • Los temas para personalizar la apariencia. Siempre me ha gustado esa parte de Sony (y de Nokia en sus S40).
  • Botón físico dedicado para la cámara.
  • Las aplicaciones adicionales para la cámara, exclusivas de Sony, con efectos creativos muy interesantes aplicables directamente en la cámara antes de tomar la foto, siguiendo la filosofía WYSIWYG.
  • Compartimiento para tarjeta Micro SD.
  • Su reproductor musical nativo contaba con muchas opciones, y lo mejor de todo: sin publicidad (Sí, Spotify y similares APESTAN).
  • Quien me lo vendió lo compró con Android 4.4, cuando él lo tuvo se actualizó a Android 5.0, y posteriormente conmigo se actualizó a Android 5.1. ¡¡2 actualizaciones oficiales!! NUNCA había visto eso en Smartphones que no fueran de la serie Nexus de Google. Posteriormente leí que es política de Sony cuidar más este aspecto que el promedio de los fabricantes. Punto para Sony en las actualizaciones, le lleva bastante ventaja a sus competidores en este tema.
  • Aunque estaba en un menú diferente al esperado, tenía una opción que podía activarse para que el teléfono emitiera un tono sonoro (NO configurable) y de esta manera indicar que la batería estaba completamente cargada.
  • Una opción para indicar permanentemente el porcentaje de carga de batería, sin necesidad de descargar ninguna aplicación adicional para ello.
  • Sus wallpapers de stock me parecían elegantes.
  • Incluía un puerto infrarrojo para que el teléfono fiera utilizado como control remoto de diversos aparatos electrodomésticos, y su app correspondiente. ¡Horas de diversión encendiendo y cambiando de canal de televisores en lugares públicos, jejejejejeje! En casa, con el mismo teléfono controlaba la TV de mi recámara, de la sala de estar, los reproductores de DVD… en fin, una chulada.

No me gustaba:

  • La insistencia de Sony de que usaras sus propias aplicaciones: su propia tienda, su propia aplicación de Facebook, su propia aplicación de Twitter…
  • Aplicaciones que se promovían como “nuevas experiencias” y en realidad eran mensajes publicitarios: trailers de películas, comerciales de juegos, comprar canciones o discos, aplicaciones, etc.
  • Su batería tardaba mucho en cargarse para mi gusto.
  • Su diseño de bordes angostos lo hacían parecer más pequeño que otros celulares, a pesar de que su pantalla era de 5″. Esto era más por estética y gusto personal mío. habrá a quienes les guste más.
  • Su pantalla de bloqueo de stock tenía pocas opciones de personalización.
  • El sonido de su bocina me parecía un poco bajo, y no me ateví a aumentarlo con los códigos que circulan por internet.
  • Aunque las páginas especializadas hablaban de una “ligera capa de personalización”, en realidad sí se veía bastante diferente que el KitKat o Lollipop puros.
  • Su cámara frontal era de sólo 2 Megapixeles para tomar fotos, en una época donde el estándar para la gama alta era de 5, nunca entendí por qué decidieron dejarla en 2. Quizá como compensación, ambas cámaras tenían el sensor Exmor, volviéndolo único en el mundo por cuidar casi de igual manera tanto la cámara de selfies como la trasera.

BLU VIVO XL2

Debido al fuerte sismo ocurrido en septiembre 19 de 2017, mi esposa y yo decidimos que nuestro hijo de secundaria tuviera un telpefono móvil con el que pudieramos comunicarnos con él en caso de emergencias, por lo que a pesar de las limitaciones económicas (sí, ya me voy a callar con ese tema), optamos por comprar otro teléfono celular que yo usaría, y le daría el Xperia ZL a mi hijo.

Después de mucho revisar, y tras leer un artículo en una revista de divulgación científica para bachilleres en el que se mencionaba que en estos casos la opciones a analizar se redujeran a cuando mucho 4 (cuatro) productos, al final me tuve que decidirme entre este y un ZTE Blade V6 Plus. Al final me decidí por la marca estadounidense porque me convencieron sus 32 GB de almacenamiento interno y sus 3 GB de RAM.

BLU-Vivo-XL2-821

Me gustaba:

  • El tamaño de su pantalla, 5.5 pulgadas, no tenía que usar una lupa para ver las cosas, los videos se podían ver con comodidad.
  • Sus 3 GB de RAM, el lag ya era sólo un mal recuerdo.
  • Su pantalla Corning Gorilla Glasses resistente rayones, siempre se vio lisa y brillosa.
  • Supongo que el fabricante, consciente de que su marca es poco conocida, en esos tiempos enviaba más accesorios que muchos de sus competidores, entre otras cosas, la caja incluía:
    • 2 (sí, dos) plásticos para adherir en la pantalla y protegerla.
    • 1 funda de plástico.
    • Manos libres.
    • Cable OTG.
  • Su sonido era bastante bueno, podía usarlo para escuchar música con un poco de ruido ambiental.
  • Su cámara frontal de 8 Megapixeles (sin flash, pero eso es peccata minuta).
  • Tenía un muy buen modo nocturno en su cámara, y modos de escena bastante inteligentes.
  • El acabado de la parte trasera me parecía un bonito detalle, era de plástico pero se veía elegante. Además, el plástico no dificulta la captación de señal, como sí lo hacen la cerámica, el alumino, y otros materiales vistosos pero inútiles.
  • Ya estaba liberado de fábrica e incluía espacio para 2 Simcards.
  • Incluía LED indicador, aunque al igual que el Motorola Ferrari (y a diferencia de los Sony), no era posible configurarlo con el color que desearas, únicamente encendía el verde parpadeante para notificaciones, verde fijo para carga entr 90 y 100% (mientras tuvo Android 6), el azul para indicar carga de la batería entre 15 Y 89%, rojo intermitente para indicar un nivel de carga de la batería de 15% ó menos, y rojo fijo para indicar que la ba batería se estaba cargando pero aún no alcanzaba el 15%.
  • Aunque BLU es una marca conocida por su pobre política de actualizaciones del S.O.; este modelo se actualizó de Android 6.0 a Android 7.0 en enero de 2018. Algo es algo (y yo, iluso pobre diablo como soy, durante todo el tiempo que lo usé seguí abriendo su sección de “Actualización del Sistema” para ver si se apiadaban y mandaban Oreo, aunque sabía que eso era abrigar sólo vanas ilusiones). También siguieron mandando algunos parches de seguridad.

No me gustaba:

  • Era muy restrictivo en sus controles de seguridad: bloqueaba muchas apps y en el soporte técnico sólo me decían: “restáurelo de fábrica”. Mi app favorita de Despertador es Timely, este teléfono me la bloqueaba, así que sí o sí tenía que usar la de stock, fea como ella sola (después eso cambió, como un 2%). Los bloqueadores de pantalla (“lockscreen”) se desactivaban si yo reiniciaba el teléfono, la única que funcionaba después de reiniciar era -¡por supuesto!- la horrorosa opción de fábrica. Y así, con muchas apps.
  • La resolución de su pantalla. Y volvemos a lo mismo, aunque era HD (720×1280 pixeles, 5.5 pulgadas, 267 DPI), podrían haberle puesto Full HD y estaría perfecto.
  • Si se usaban 2 SIMcards simultáneamente, eso impedía utilizar la memoria MicroSD, ya que la SIM 1 compartía espacio con la Micro SD. En internet una vez vi un truco (“hack“) para quedarte sólo con la parte metálica de una tarjeta Nano SIM y ponerla encima de la Micro SD; pero como ello implicaba un alto riesgo de terminar destruyendo la Nano SIM, preferí no hacerlo.
  • Aunque por enfrente su pantalla Gorilla Glass no me daba problemas, en la parte trasera del equipo pasaba todo lo contrario: decidí usarlo con su funda para proteger los acabados de caídas , y aún así se le hicieron rayaduras delgadas a toda la parte de atrás, incluyendo la mica de la cámara trasera. Las fotos no mostraban esas rayaduras; pero a la hora de venderlo los posibles compradores siempre chillan por esos temas de estética.
  • Mi queja principal: su “versión construida personalizada”. Era mala por cualquier lado, tan mala, que mi queja en este punto será extensa:
    • Sólo al encenderlo ya te dabas cuenta por dónde iba el asunto: la ROM era un maldito clon de Apple iOS, la primera pantalla eran el logotipo de la marca en color negro sobre fondo blanco y la leyendita “Powered by Android” también en color negro sobre ese mismo fondo blanco. Igual que la manzana mordida en color negro sobre fondo blanco. Después de eso mostraba una animación propia de la marca y un tono.
    • Google ha hecho un gran trabajo con la barra de notificaciones… mismo que esta ROM echó a perder olímpicamente: en la parte superior se mostraban sólo notificaciones de mensajes y avisos de las aplicaciones, mientras que el control del brillo, modo avión, linterna, puerto de datos, etc. ¿adivinen dónde se ubicaban? ¡Claro, en la parte inferior, como en iOS! De pura pena ajena.
    • Su aplicación nativa de fotogafías era un clon de la de iOS: casi la misma ubicación de los comandos, mismos colores de letras blanco y ámbar, en fin, más pena ajena.
  • Su app de Radio FM era más parecida a un gancho para vender publicidad: si se usaba el sintonizador básico, constantemente la pantalla mostraba “información” de la estación sintonizada que uno NO había solicitado y publicidad en la parte inferior, obtenida de internet, y no había manera de desactivarla, incluso en la configuración de Android intenté desactivar todo acceso de la app hacia internet, incluso desde WiFi, y no funcionó. En Google Play pedí que el vez de esa información mejor implementaran RDS pero desde luego, no me hicieron caso, eso sería perder ingresos por publicidad. Me recordaba a Outlook para Android que hace lo mismo de conectarse a internet quiera el usuario o no.

[PRÓXIMAMENTE: MENCIÓN ESPECIAL]

Casi todos los que he utilizado han sido con Telcel (América Móvil) como proveedor de señal, ya que tengo familia en el sureste de México y este es el único proveedor que cubre las poblaciones en donde me muevo en vacaciones.

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2 comentarios en “Mis teléfonos celulares”

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