Mi postura respecto a la Psicología

Dado que desde siempre el ser humano ha querido no sólo conocer lo que le rodea, sino también conocerse a sí mismo, surge una serie de ciencias que intentan lograr este propósito, y que van desde el estudio del ser humano como ente individual hasta las personas como parte de un grupo, los grupos de personas y la humanidad en su totalidad.

La Psicología estudia la conducta del ser humano individual, es decir, lo que hace una persona dejando de lado el contexto en el que se encuentre, así, el objeto de estudio puede ser visualizado en diferentes ambientes, culturas y escenarios para ver cuáles son sus conductas individuales en el mismo. Para ello se puede buscar conocer y comprender tales conductas desde diversas perspectivas: desde preguntas que fueron respondidas a través del razonamiento de una o varias personas, hasta que en el siglo XIX se fundó el primer laboratorio “experimental” en Alemania, y a partir de entonces se puede considerar que la Psicología ha ido adquiriendo más caracterísitcas de ciencia moderna.

Hoy en día, sin embargo, aún falta un gran camino por recorrer, y es que a pesar de todos los métodos que se han utilizado para conocer mejor la conducta, los procesos mentales, y hasta se ha intentado predecir la conducta futura, se ha avanzado más bien poco, comparado con otras ciencias que empezaron también muy relacionadas con conceptos esotéricos y místicos, como la Química (proveniente de la Alquimia) o la Astronomía (proveniente de la Astrología), y tenemos diferentes paradigmas para explicar la conducta.

Lo que me preocupa no es tanto este aparente desorden, porque cada una de estas posiciones “serias” tienen métodos apegados a la ciencia y sus preceptos: observación, experimentación (sólo algunas corrientes, como el Conductismo), formulación de hipótesis, verificación de las mismas mediante experimentos objetivos y que pueden ser replicados, y enunciación de principios o leyes que pretenden ser universales. No, lo que realmente me preocupa es que paralela a ella está otra serie de corrientes que pretende rescatar y perpetuar los orígenes oscuros y dudosos de la Psicología, y así tenemos a Astrólogos, Magos, Taumaturgos y sobre todo muchos vendedores de ilusiones con conocimientos en Técnicas de Ventas que pretenden resolvernos la vida en muy poco tiempo: desde Deepak Chopra hasta Carlos Trejo, pasando por Tony Kamo (el que salía en el ya extinto programa mexicano “Siempre en Domingo”), hasta los comerciales en medios masivos de comunicación dirigidos a las clases populares en los que un adivino o adivina pretende ayudarnos a mejorar en nuestras vidas, pretendiendo todos ellos convencernos de que lo que hacen es “verdadera Psicología”, y citan para ello a filósofos griegos clásicos, investigaciones de diversa calidad, y hasta a autoridades en la materia que se dejan seducir por una cantidad de dinero.

Como hacen más ruido y tienen más presencia en los medios masivos de comunicación, pues mucha gente cree que ésta es la verdadera Psicología, sobre todo porque te dicen cosas bonitas, o te confirman que eres una persona maravillosa (todos creemos que somos maravillosos, es una tendencia universal que no depende de ninguna cultura), o bien te dicen que todo se puede arreglar sólo con hacer pequeños cambios temporales que no te comprometen a nada contigo mismo.

El problema también es que el lugar donde se hace la mejor Psicología del país, la Universidad Nacional Autónoma de México, los verdaderos maestros están circunscritos al ámbito académico: se investiga mucho, se encuentran datos muy valiosos de nuestro país, pero no se comunican al público en general, sino que prefieren comentarlos con otros colegas y con aspirantes a Psicólogos a través de congresos, exposiciones, Simposia y demás, a las que generalmente sólo pueden asistir Psicólogos, estudiantes de la carrera, académicos y autoridades administrativas (entiéndase representantes del Consejo Universitario), pero casi nunca al público en general, y cuando lo hacen, es mediante la publicación de algún libro, sin tomar en cuenta que en México no se lee, o bien, esperan a que algún medio masivo de comunicación se acerque a ellos para preguntarles sobre algún tema. Todo esto es bueno, pero me temo que no es suficiente, y al igual que en Estados Unidos es más famoso Al Capone que Eliot Ness, aquí es más “visible” la Psicología Barata que la Psicología “Científica”, y este es un asunto que deberíamos tomarnos más en serio, si queremos que se nos considere una profesión respetable y profesionistas respetables, y si queremos que el día de hoy o mañana nuestros hijos digan con orgullo “mi (papá o mamá) es Psicólogo(a)”.

Un saludo a todos los buenos profesores y profesoras de la Facultad de Psicología de la UNAM, mi Alma Mater, y a todos los campus en donde se imparte la carrera; realmente se extrañan sus enseñanzas.

2 pensamientos en “Mi postura respecto a la Psicología”

  1. la verdad no se si sea muy relevante, hace algunas meses se me ocurrió realizar unos test de neuróticos anonimos a unos jovenes, lo importante fue que de todos los jovenes todos sacaron mas de 15 respuestas afirmativas y se me hace preocupante que nosotros los jovenes a nuestra corta edad, tengamos que lidear con este tipo de padecimientos ¿que sera de estos jovenes en edad madura? ¿este tipo de padecimientos incurriran directamente al desempeño escolar del pais? y ¿por que es que se ha extendido tanto la neurosis?

  2. Tarde, pero espero que te sirva la respuesta.

    Primero, tendríamos que ver la validez y confiabilidad del instrumento que aplicaste, si son satisfactorias entonces analizamos más a fondo; pero si no lo son, entonces tienes un instrumento poco válido y poco confiable, por lo que por ética no puedes tomar decisiones con base en las respuestas que obtuviste.

    Si sus índices de confiabilidad y validez son aceptables, entonces puedes analizar más a fondo. No dices cuántas respuestas afirmativas se consideran “normales”, y yo no conozco el cuestionario que usaste, pero supongo que 15 está fuera de toda “normalidad”.

    Hace poco la Secretaría de Salud publicó el dato que aproximadamente un 10% (diez por ciento) de la población mexicana padece algún tipo de trastorno mental, y quienes llevamos varios años en esto intuimos que es una cifra muy conservadora; con toda seguridad es más alta, lo que sucede es que hay muchos de los llamados “pacientes ambulatorios”, que son funcionales: tienen algún tipo de padecimiento mental que NO es incapacitante, pueden ir a trabajar, casarse, tener hijos, etc., y casi nadie nota su problema.

    Otro aspecto a considerar es que dado que la sociedad mexicana ve con malos ojos que alguien tenga algún tipo de padecimiento mental (el padecimiento que sea, grave, leve, incapacitante o no), estas personas puede que lleguen a darse cuenta que “algo” les pasa, pero no encuentran apoyo en su círculo familiar y/o de amistades, y prefieren no ir al Psicólogo porque dada su desinformación y las fantasías que se les lleguen a ocurrir, piensan que del consultorio saldrán derecho al hospital psiquiátrico.

    Ahora, la Neurosis, como seguramente ya sabes, está presente en nuestras vidas diariamente y casi a todas horas, y lo que es más importante, muchos somos neuróticos sin saberlo, desde edades tempranas, si nos apoyamos en la teoría Psicoanalítica de Freud. El asunto entonces no es si mucha gente tiene neurosis o no, sino qué hace con ella. Entran aquí diferentes variables psicológicas, pero básicamente las que determinan la manera en que la Neurosis va a afectar a la vida de la persona son dos: Sus mecanismos de Defensa y su Fuerza del Yo. Si sus mecanismos de defensa son funcionales, entonces la neurosis estará bien contenida, y si su Fuerza del Yo es buena, los acontecimientos difíciles del mundo externo afectarán poco.

    Efectivamente es preocupante lo extendida que se encuentra la neurosis en todas las edades; pero desde mi muy particular punto de vista, yo creo que no es alarmante, si fuera así, definitivamente estaríamos peor. A mí me preocupa más los rasgos sociopáticos que muestran nuestros gobernantes al tomar decisiones fuera de leyes, reglas y sentido común, decisiones que fundamentalmente toman porque conviene así a sus intereses particulares sin importarles el daño que puean causar a millones de gentes. Un neurótico que no tuviera otros trastornos psiquiátricos no tomaría decisiones tan desatinadas.

    Es mucho el trabajo que falta hacer con los jóvenes; pero su educación empieza en sus casas y desde que nacen, siendo sus padres quienes tienen la principal responsabilidad sobre el desarrollo de la personalidad de sus hijos; lo que sucede es que muchos padres evaden esa responsabilidad con dos pretextos ampliamente utilizados: “Está pequeño y aún no entiende” y “Él (ella) así es, siempre lo ha hecho así (o “nunca lo ha hecho así”) y no me hace caso”.

    Respecto al desempeño escolar, no solamente la neurosis es factor, existen otros muy diversos, desde los Trastornos por Déficit de Atención, por mencionar sólo uno, hasta la estructura y funcionalidad misma del sistema educativo, lo cual incluye toques políticos, la estructura socioeconómica de un país, etc.

    La neurosis no está más extendida que antes, lo que pasa es que simplemente ahora está más estudiada, y se están descubriendo personas neuróticas donde antes nadie buscaba, están levantando las piedras y encontrando una serie de alimañas que ni idea tenían de que estaban alí, como se diría coloquialmente.

    Espero que esto te sirva de algo.

    Saludos, y gracias por acercarte aquí a pedir algunas respuestas, espero no desilusionarte mucho.

    El autor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s