Mi experiencia con Linux (desde el año 2003)

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Tux

Era el ya lejanísmo año de 1995 cuando supe por primera vez de un sistema operativo que no lograba hacerse un hueco entre los que dominaban la escena de aquellos años: Windows y Mac OS. Según la nota que leí, se trataba de un millonario que había creado un sistema operativo, que había intentado vender sin éxito tanto a Apple como a Microsoft, y que lo iba a comercializar por su cuenta. ¿El nombre del millonario? Linus Torvalds, según la revista, y que no obstante su revés en lo económico, eso no le impedía dar fastuosas fiestas en California. Mal inicio en el mundo de los negocios…

Ya ni recuerdo las fechas, pero entre 1995 y 1996 vi 3 logotipos en revistas especializadas que inmediatamente se perdieron en mi memoria: la cara de un señor parecido a Dick Tracy pintado con negro y rojo (sombrero incluido), un camaleón color verdecon la cola enroscada, y por ahí un pingüino sentado con cara más bien tierna y que parecía sonreír no obstante sus grandes y amarillas patas. Y se guardaron en alguna parte de mi memoria, en espera de poder volver a salir con algún pretexto.

En el año 2003 realicé mi servicio social en la antigua Dirección General de Servicios de Cómputo Académico (DGSCA, hoy DGTIC, “Dirección General de Tecnologías de Información y Comunicación”) de la UNAM, y fue ahí donde conocí personalmente el sistema del pingüino: algo medio raro en su interfaz (raro para alguien que había iniciado en MS-DOS y de ahí se había pasado a Windows) y que después supe que era la versión 9.0 de Mandrake Linux. Desconocía absolutamente todo acerca de este S.O., a tal grado que ni siquiera sabía si se pronunciaba “Linux” como se escribe, o “Láinux”, pronunciando la “i” en inglés. Mal inicio en el mundo del “Open Source”…5Mandrake

Después de algunos días usándolo (más por obligación que por gusto) me dio la curiosidad por conocer más acerca de él, y lo que encontré en internet me dejó sorprendido: no sólo era un sistema operativo funcional, sino que además existían miles de versiones y casi todas ellas eran mantenidas, actualizadas y corregidas por grupos de personas comunes y corrientes la mayoría, y que dedicaban a ello básicamente su tiempo libre. Supe también que no sólo se veían todos como una alternativa a Sistemas Operativos de paga, sino que además, odiaban casi todos a Bill Gates por sus millones y el cargo más grave que se le hacía (y se le sigue haciendo) en ese juicio popular, es el hecho de que ha creado puras versiones de Windows que son inestables y fallan mucho más que Linux. Se decía que era un maldito que tenía más instinto de comerciante que de informático, que Windows es basura comparado con Linux, y que, a diferencia de éste, aquél no tenía remedio. Y además era caro.

Me convencieron los foros y páginas que leí sobre Linux (y que son muchísimos en la red), y le pedí a mi “jefa” en la DGSCA que me diera algún disco para instalar Linux en mi computadora, cosa a la que accedió encantada de la vida, y hasta me preguntó que qué versión quería; le dije que Mandrake, o en su defecto, Suse, y me dijo que Suse era medio malo, opinión que a mí me daba lo mismo, finalmente no conocía (y no conozco aún) Suse Linux.

Instalé (o lo intenté) desde un programita llamado Yast! y me topé con los primeros problemas: la partición de mi disco debía ser cambiada, y el propio Yast! me daba la opción de hacerlo. No entendí nada de los términos que decía, y tomé la alternativa más lógica según mi experiencia. No pude hacerlo de todos modos porque “el volumen está fragmentado”, y por más que lo desfragmentaba desde Windows, ese sistema operativo hizo la gracia de poner los archivos esenciales del sistema (el archivo de paginación, por ejemplo) en los últimos sectores del disco duro, según la representación gráfica del desfragmentador de Win XP( era el que estaba instaldo entonces en mi computadora). Mal inicio para contar con un Linux en mi computadora cara…

Busqué más información, y vi que podía particionar desde Windows con un programa llamado Partition Magic, cosa que hice de inmediato, y ahí sí, por fin, pude tener listas mis particiones Ext2 y RAW, y ya estaba listo para “Ser Libre”. Después supe que “Ser Libre” era algo muy relativo en Linux.

Pude instalar los 3 CDs en que venía la distribución, y sentí que de golpe retrocedía 20 años a 1983: No podía conectarme a internet, no podía imprimir nada y tenía que abrir “símbolos del sistema” y escribir cosas como “dir”, “ls”, “make install”, lo que me recordó aquellos ancianos tiempos del DOS, cuando lo único que podía verse en una pantalla toda negra era “C:\>_” y todo se hacía a golpes de teclas. Levanté la vista de mi monitor y vi a mi alrededor para comprobar que, en efecto, seguía yo en el año 2003, asombrado porque la cosa no era como me la habían pintado… Busqué más información en internet (desde Windows, por supuesto) y me encontré que mi módem (era conexión telefónica de 57.6 kbps) no iba a funcionar jamás de los jamases: era algo que los linuxeros llaman “winmódem”, con controlador propietario y me sugerían buscar si en la página del fabricante había un controlador que yo pudiera descargar. No lo había, es más, el fabricante ya había desaparecido, bancarrota, embargo o qué se yo… Mal inicio para conectarme a internet desde el libre-de-virus-linux.

Tenía una impresora fotográfica marca Epson, la cual medio que funcionaba, pero como yo venía de un mundo donde todo eran puros clics y las cosas funcionaban (a veces medio mal, pero funcionaban) me sentí desamparado: he aquí una computadora que no se podía conectar a internet, no podía imprimir y el puntero de mi ratón daba saltitos por la pantalla, como si se hubiera convertido en rata-canguro. No me quedó más remedio que jugar Frozen Bubbles hasta altas horas de la noche. Finalmente lo desinstalé, aproveché para dar un formateo de fábrica al disco duro y ni modo. Sí pude escuchar música y ver DVD’s porque me reconoció sin problemas las tarjetas de sonido y video, y la verdad el cargador LILO me pareció mejor que el cargador GRUB. Cuestión de gustos solamente. Actualicé a la versión 9.2 de Mandrake, pero fue lo mismo en la interfaz de usuario, sólo algunos papeles tapiz diferentes y una nueva versión de LILO. Volví a desinstalar y me olvidé del tema por un tiempo.Mandriva 2005

En 2005 vi que había la versión 10 de Mandrake, y me apresuré a obtenerla, en DVD para no tener que buscar dependencias en internet, que para esos días ya no tenía acceso a la misma, además. En esta ocasión ya fue mejor el asunto, me reconoció sonido y video, y además la impresora, que era la misma Epson y sus opciones de configuración eran más variadas y robustas que con Win XP (aún lo usaba como S.O. base). Ya existía Amarok y conmigo corría muy bien, supongo que este programa le puede dar batalla a Windows Media Player y si lo hacen elegante, hasta a iTunes. Me agradó poder imprimir, así que ya podía usar OpenOffice y ver mis preciosos escritos, cálculos y hasta presentaciones. A mí en lo particular me parece que Office 2007 y posteriores se parecen mucho a OpenOffice, y no creo que sea casualidad. Podía jugar Supertux, y eso me ponía feliz. Ya fue un mejor re-inicio…

Terminé desinstalándolo porque se me congelaba más veces de las que se decía que se congelaba, busqué información en internet, pero o bien era muy técnica, con línea de comandos (ojalá algún día ya la quiten) o de plano no me respondían. El colmo fue cuando ya un poco molesto lancé un reto abierto en un foro en donde decía que a ver quién era capaz de hacer funcionar bien mi PC, y un devoto de Linux me dijo que eso pasaba porque yo era un tonto, que Linux es sólo para mentes superiores, y que si mi winmódem no jalaba o la computadora se congelaba era porque yo era un tonto irremediable, que él tenía una computadora de la misma marca y funcionaba súper bien. Al mismo tiempo, en el trabajo yo estaba teniendo más responsabilidades y por ende menos tiempo para buscar soluciones para problemas que en Windows no tenía. Terminé por desinstalarlo y decidí que efectivamente, Linux ya no era para mí, si lo hubiera conocido en 1995, hoy sería yo un experto de clase mundial, como muchos usuarios de este S. O. que no trabajan en grandes empresas y son ciudadanos comunes y corrientes.Ubuntu 6.06

En 2006 me enteré que había un nuevo “sabor” de Linux: Ubuntu Linux, y que era “para humanos”, es decir, no era sólo para uso y comprensión exclusivamente de geeks, sino que se podía usar hasta en una oficina. Me mostré escéptico y seguí con mi vida. Poco a poco vi que en muchos foros se hablaba más y más de Ubuntu, hasta que en 2007 decidí bajarme una versión para conocerlo, me animó el hecho de que ya era una versión live, que era como regresar un poco a la era de las computadoras sin disco duro y que arrancaban con un diskette de DOS insertado en la unidad A:. Como pequeño paréntesis, las unidades de diskette se dejaron de usar hasta hace relativamente pocos años, y el hecho de que al encender una computadora busque un S. O. en una unidad de diskette ANTES que en el disco duro es una herencia de aquellos ochenteros años.

Pude instalar Ubuntu 6.06 en mi (ya para entonces) vieja PC con Win XP, aunque sólo una vez, lo desinstalé y ya no pude volver a hacerlo, pero lo que vi me gustó, aunque seguía sin reconocer mi winmódem. Las revistas especializadas decían desde 2004 que ya casi estaba listo ese detalle; pero nunca lo estuvo, jamás.

KDE-4.7.1Para 2008 bajé Kubuntu, finalmente tiene uno de los escritorios que se parecen al de Windows y pensé que sería menor el esfuerzo para el cambio, pero la verdad me dio miedo instalarlo, además, yo aún no tenía acceso internet y temía quedarme estático, las actualizaciones se debían bajar de internet, pero me siguió gustando lo que vi…

Fue finalmente en 2009 cuando me decidí, y no precisamente por lo que yo quisiera para mi computadora, sino más bien pensando en Edubuntu, para mi pequeño hijo, finalmente también debía aprender a usar la computadora. Me decidí por Ubuntu, dado que era, y sigue siendo muy popular, sabía que podría encontrar soporte con facilidad en internet, además, ya tenía acceso a este servicio, y hasta leí en alguna ocasión que para Ubuntu muchos posts y blogs sólo se copian y pegan (no todos, claro) y eso hace que haya más datos.

Lo instalé un domingo, y la primera sorpresa positiva que vi fue que particionar el disco duro era la cosa más sencilla del mundo, inclusive mucho más fácil que desde Windows, y funcionó a la perfección. Una vez instalado siguieron las sorpresas agradables: reconoció sin problemas mi tarjeta de sonido, mi memoria RAM, y hasta los botones de control de volumen que traen muchos teclados, y que versiones y “sabores” anteriores no reconocían. Cuando lo estaba configurando, vi un aviso que decía que sí podía instalar y utilizar mi tarjeta de red inalámbrica, lo cual me dio mucho gusto, en ese momento yo estaba trabajando con cable de red, junto al módem del proveedor de internet, y el desprenderme de dicho cable fue maravilloso; inclusive reconocía más potencia de señal que Windows XP, ignoro por qué. Otra sorpresa agradable fue el excelente trabajo que para ese entonces ya habían hecho para eliminar el “infierno de las dependencias”, ahora, cada vez que deseaba instalar un programa, lo hacía desde el gestor de paquetes y éste automáticamente creaba el “árbol de dependencias”. Este era un problema que sólo quitaba tiempo, y en el que Windows y Mac OS llevaban gran ventaja, todos sus archivos de instalación han tenido desde hace años todo lo que necesitan para instalarse a menos que estén corruptos.Hardy Heron

Me sentí satisfecho, pude usar sin ningún problema los programas de Ubuntu Hardy Heron, que fue finalmente la versión que instalé, y a excepción de unas gráficas dinámicas de Excel que OpenOffice no me ajustaba bien, todo marchó de maravilla; usaba Firefox 3, igual que en Windows en esa época, y no hubo ningún problema, todos los sitios cargaban excelentemente bien. Como reproductores multimedia me decidí por XMMS, Audacious, y Totem, pero mi favoritos fueron Audacious y XMMS por el simple hecho de que tienen ecualizador configurable. Utilicé también Amarok, pero no tenía ecualizador y en un momento dado se bloqueó, así que mejor lo dejé por la paz.

Pretendía utilizarlo mucho tiempo más, me sentía seguro navegando, no había programas espías, gusanos, troyanos, etc., y sabía que si había algún virus molesto, podía tener una alternativa funcional para mi computadora y para internet, y dado que los modos Live se pueden conectar a internet mediante cable y ADSL, sabía que en la oficina también contaba con esa alternativa.

Compiz me encantaba, así de simple, era realmente bonito, y respecto a esta interfaz no tendría que escribir sino halagos para ella.

Cosas que NO me gustaron de Ubuntu:

  • Las actualizaciones se tenían (y ún hoy en día se tienen) que instalar a fuerzas, cuando aparecían las notificaciones, les quitaba la marca para que no se instalaran, pero el gestor de actualizaciones me seguía molestando hasta que las instalara. Pregunté en Twitter qué podía hacer, y la única respuesta que tuve fue “desactiva las actualizaciones”. O sea, que me sugería aplicar la “Ley del todo o nada”: O instalaba todo lo que Ubuntu me dijera, o de plano no instalaba nada. Le pregunté al fulano que me respondió si existía alguna alternativa intermedia, pero nunca me respondió.
  • No me pude deshacer de la ya muy anciana línea de comandos, en internet todos parecen ser entusiastas de ella, y no parece que vaya a desaparecer pronto. Yo sinceramente me quedé harto de teclear “cd”, “md”, “rd”, “dir /o /p /w…” “del”, “undelete”, y una larga lista aprendida (y olvidada) hace ya muchos años. El uso del ratón y los entornos completamente gráficos lo simplifican, prefiero hacer 3 clics que escribir 35 caracteres para realizar la misma acción, cuestión de simplicidad y facilidad de uso, opino yo.
  • Las dependencias, aunque no usaba el programa Xine, debía tener sus bibliotecas porque eran las que utilizaban casi todos los reproductores multimedia, aunque sé que eso hacía que se redujera el espacio en el disco.
  • El lenguaje técnico, en internet, todos los entusiastas de Linux consideran que todos tienen el mismo nivel de conocimientos, y el reconocer abiertamente que uno no los posee hace que en los foros tiendan a ignorarte; hay algunos que hacen algo mucho mejor: ante preguntas fáciles o muy buscadas, sólo te dicen “lee tal post”, y efectivamente, tienes que leer, eso me parece mejor que simplemente ignorarte porque no sabes tanto como ellos.

Enel año 2010 decidí definitivamente dejar de usar Linux, simplemente no tenía utilidad práctica más allá de una curiosidad intelectual para mí, mi esposa se confundía con la interfaz, y dado que en mi trabajo se utiliza 100% MS-Office con archivos cuyas características sólo posee esa suite, la compatibilidad con LibreOffice, OpenOffice, o similares no era total, asimismo, trabajar en estos paquetes hacía que al abrir nuevamente el archivo en MS-Oficce se perdiera información, o formato. Dejar Windows y pasarse a Linux en el trabajo estaba fuera de lugar: en pocas organizaciones hay disposición y tiempo para re-aprender a usar una computadora y un sistema operativo

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Desde entonces he descargado discos live de vez en cuando para poder tener acceso a internet en caso de alguna dificultad que impidiera que Windows arrancara, me ha gustado mucho la interfaz de Elementary OS y quizá en el futuro lo instale de manera permanente en alguna computadora, aunque no estoy muy seguro. En alguna ocasión intenté que mi hijo (ya no tan pequeño) se interesara por la computadora y para ello lo puse a usar Doudou Linux. No le interesó gran cosa y ni modo. Tampoco le interesó Windows, aunque la interfaz de Elementary OS sí le llamó la atención.

No sé qué depare el futuro, y el único “sabor” de Linux que hoy en día (año 2016) uso sin problema, es Android en mi teléfono celular.

Un pensamiento en “Mi experiencia con Linux (desde el año 2003)”

  1. He encontrado muy “simpatica” tu historia. Solo me queda darte mi apoyo e invitarte a ser perseverante con GNU/Linux, que esto es un nuevo mundo que te abrira las puerts para lo que quieras, claro, a veces es mas complicado…pero cuando lo logras es muy reconfortante.
    Y te felicito por darle a tu hijo la bendicion de usar software libre, haces muy bien.

    Cualquier problemas que tengas con tu S.O. me encuentras en http://www.oscarsilva.tk.

    Oscar Silva. (alias ReichSkanzler)

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